29 de febrero de 2016

Choque y Fuga

El trabajo de Luis miguel “un choque y fuga”, imaginario social moderno de las relaciones de pareja, me ha vuelto a mis épocas de juventud, cuando uno quería ser un conquistador de mujeres, pero no quería tener una relación estable sino solo una aventura como muchos jóvenes.

Este trabajo es pionero en nuestra región en cuanto a las relaciones de pareja de los jóvenes, porque muchos estudios sobre el tema han sido desarrollado por intelectuales  extranjero o intelectuales de capital este es un gran mérito.

Luis miguel nos presenta un riguroso mapeo teórico sobre las relaciones de pareja que se ha desarrollado en la vida cotidiana de los jóvenes, para lo cual toma a un conjunto de teóricos de las ciencias sociales para poder desarrollar el adagio popular de “un choque y fuga”, como un fenómeno cultural de los jóvenes.

Para lo cual el autor toma la propuesta de modelos sobre relaciones de pareja de Fermín que son: El modelo tradicional y el modelo liberador para explicar las relaciones de pareja en Huancayo. Lazo nos dice que el modelo tradicional está compuesto por lealtad, fidelidad, compromiso, noviazgo, sobre todo amor romántico. Lo idóneo y adecuado en esta perspectiva es que, la pareja de jóvenes tengan un contenido amoroso permanente con un plan del futuro. En cuanto al modelo liberador nos dice el mismo autor este modelo se caracteriza por no tener un contenido amoroso romántico de la pareja, sino son hedonistas y espontáneos, representados por relaciones causales, temporales, espontáneos.

Utilizando la categoría social de tipos ideales de Weber, podemos decir que los modelos que utiliza Luis para analizar la relaciones de pareja son ideales porque en la práctica cotidiana los dos modelos se mesclan, se entrecruzan entre ellos, la relación de la pareja está influenciado por aparatos culturales tradicionales y modernos por tanto no se puede establecer categorías sociales estables o fijos.

Por ejemplo la “palpa”, en la celebración del matrimonio de una pareja de jóvenes en el valle del Mantaro esta mesclado los dos modelos propuesto por Luis, primero quieren demostrar que familia del hombre o la mujer, tiene poder en la conducción de la familia tanto afectivo como económico, en cuanto el segundo, las parejas actuales buscan la utilidad que te da el matrimonio a través de la “palpa”, podemos conjeturar que los modelos se entrecruzan según los interés de las parejas.      

Para Luis, el adagio popular “Choque y fuga”, es una expresión cultural del modelo liberador, es también un producto europeo- occidental, lo cual no comparto porque las relaciones espontaneas de las parejas no aparece con el modelo liberador, sino que se dar desde siempre, porque tanto los hombres y las mujeres no han sido fieles y amorosos totalmente, sino siempre han tenido sus aventuras amorosas, el problema que antes no era tan visible o sabían esconder adecuadamente para no afectar la relación familia o en otras palabras por el prejuicio de “que dirán”, en cambio en la actualidad la “trama” se ha visibilizado, los jovenes  quieren vivir su vida amorosa abierto ante los ojos de la gente.

Quisiera desarrollar la idea “billetera mato a galán”, es otro adagio popular, porque la mayoría de los jóvenes, buscaban como tipo ideal de pareja a un joven guapo, opuesto y blanco, a una mujer bonita, delgada, blanca, ese sueño ha sido roto por la sociedad de consumo, porque en actualidad los jóvenes ya no se fijan en la apariencia de la persona, sino en la utilidad que va tener. Los jóvenes están viendo cuanto van a ganar de su relación con el otro, por tanto las relaciones de las parejas no son estables sino están acondicionados por el elemento material dejando de lado el aspecto afectivo (amor romántico).

Por otra parte las relaciones de las parejas van cambiando, porque también se está visibilizando las relaciones de hombres entre hombres, mujeres entre mujeres, la sociedad lo está aceptando como normal, sabiendo que no está reconocido por las iglesias y el estado, por lo que debemos cambiar nuestras categorías de análisis o reinventar otras categorías que nos puedan ayudar a comprender dicho fenómeno social, en otras palabras con los modelos que nos presenta Luis, no va ser suficiente para poder comprender estos nuevos tipos de relación de pareja que se ha hecho visible.

Para terminar quisiera invitar a los intelectuales, docentes, alumnos y público en general, de poder leer el trabajo de Luis Miguel porque es un trabajo teórico rigurosos sobre la relación de parejas, concluyo con una frase “Que es el amor?, Junta tu labio con el mío y sabrás que es el amor”.

Amanecida de 15 de noviembre

Ricardo Soto.                  

30 de septiembre de 2015

EL PROTAGONISMO INFANTIL DESDE LOS MUNICIPIOS ESCOLARES

En el trabajo buscamos una primera reflexión entre las ideas weberianas y el desarrollo de la experiencia de los municipios escolares en cuanto a la designación y elección de los alcaldes y regidores escolares  por los propios alumnos (as)  quisiéramos comenzar señalando algunas ideas fuertes de la dominación carismática,  después explicaremos el modelo de municipio escolar, por último explicando la relación entre la dominación carismática y municipio escolar.



I


La Dominación Carismática eu una forma de dominación que plantea Weber: En virtud de devoción afectiva a la persona del señor y sus dotes sobrenaturales (carisma) y, en particular: facultades mágicas, revelaciones o heroísmo, poder intelectual u oratorio. Lo siempre nuevo, lo extra cotidiano, lo nunca visto y la entrega emotiva que provocan constituyen aquí la fuente de la devoción personal. Sus tipos más puros son el dominio del profeta, del héroe guerrero y del gran demagogo. La asociación del dominio es la comunicación en la comunidad o en el séquito. El tipo del que manda es el caudillo. El tipo del que obedece es el “apóstol”, discípulo, etc. Se obedece exclusivamente al caudillo personalmente a causa de sus cualidades excepcionales, y no en virtud de su posición estatuida o de su dignidad tradicional.

 La autoridad carismática se basa en la “creencia” en el profeta o en el “reconocimiento” que encuentran personalmente el héroe guerrero, el héroe de la calle o el demagogo. Y sin embargo, no deriva en modo alguno su autoridad de dicho reconocimiento por parte de los sometidos, sino que es al revés: la fe y el reconocimiento se consideran como deber, cuyo cumplimiento el que se apoya en la legitimidad carismática exige para sí, y cuya negligencia castiga. Sin duda, la autoridad carismática es una de los grandes poderes revolucionarios de la historia, pero, en su forma absolutamente pura, es por completo autoritaria y dominadora.

Es carismático el dominio basado en una abnegación fuera de lo común, y justificado por el carácter sagrado a la fuerza heroica de una persona y del orden revelado o creado por ella.

Autoridad carismática son las relaciones de poder que rompe con estructuras de poder tradicional y burocrático, basado en un liderazgo mesiánico, la presencia del líder nos remite a una figura mesiánica.

La acción social  más concretamente “Es una acción en donde el sentido mentado por su sujeto o sujetos está referido a la conducta de  otros, orientándose por ésta en su desarrollo…  la idea de Weber para por la racionalización y fija su atención en el individuo.

Nunca pierde de vista el basamento interindividual de la sociedad. De hecho recalca que la acción solo existe para  nosotros como conducta de una o varias personas individuales, y que para la interpretación compresiva de las sociología, las formaciones sociales no son otra cosa que desarrollos y entrelazamientos de acciones específicas de personas individuales. No todo contacto entre los hombres tiene carácter social, sino una acción consentida propia dirigida a la acción de los otros..

II

El modelo de los Municipios Escolares aparece con la idea de la organización a partir de los mismos actores que son los niños y Adolescentes, como una forma de aplicabilidad de la Convención de los Derechos del Niño y Adolescente.

Por muchos años una práctica cotidiana de los adultos (Docentes) son los que han organizado a los niños y adolescentes en sus Centros Educativos. La segunda preocupación es en cuanto a las oportunidades que tienen  los Niños y Adolescentes en los Centros Educativos, para su participación democrática o seguimos en la idea de que los adultos son los que eligen a los que tienen las características de responsables, estudiosos limpios  altos y bonitos.

La idea de pensar de que el niño y Adolescentes son el futuro  y no  el presente,  nos proyecta a esperar a que lleguen a  ser  “hombre”  (18 años), para recién  reconocerlos como  “seres humano con derechos”, limitándolos a desarrollarse como  ciudadanos con iniciativas y oportunidades.

La escuela  es una de las primeras instituciones micro políticas, con su propia legislación y gobierno, el alumno  empieza a formarse  como ciudadano participativo o pasivo, dependiendo mucho de la motivación e incentivo que se le ofrece (Docente y Padre de familia). En el ámbito del aula, pensamos, que los niños pueden educarse en la experiencia diaria para la vida democrática y el autogobierno junto a sus maestros.

Se trata de lograr que las políticas a formular tengan consistencia  y sean creíbles, viables e imprescindibles.

La identificación de los obstáculos y  fortalezas que se presentan en la sociedad, favorecen o traban la aplicación de una política debe ser tomada en cuenta en forma permanente. Es necesario que las personas involucradas directa o indirectamente en la implementación de una política sean motivadas, informadas y convencidas de las bondades de su aplicación, de los resultados que habrá y de la forma como ellos serán beneficiados.

Las organizaciones escolares anteriormente surgían a iniciativa de los docentes, con  la implementación de los Municipios Escolares ha cambiado la forma de organización que los adultos practicaban con los niños, niñas y adolescentes.  Desde la implementación y fortalecimiento del programa Municipio Escolar en los Centros Educativos se  va tomando en cuenta el aspecto cognoscitivo y en la práctica misma el tema de la educación ciudadana.  La participación protagónica de los niños, niñas y adolescentes en el programa de Municipio Escolar juega un papel importante en el reconocimiento como sujetos sociales de derecho  en la sociedad civil.



III

Cuando Weber plantea la acción como “una conducta humana” (en un hacer externo o interno, en un omitir o permitir)  siempre en cuando los sujetos de la acción se enlacen a ella un sentido subjetivo. Entonces lo que puedo decir en la participación infantil existe esta dicotomía de hacer para los demás lo que los otros (adultos) han dejado de hacer por ellos (niños, niñas y adolescentes) y que existe algo interno que los motiva a actuar (el defender sus derechos).


Cuando Weber hace referencia  a los tipos de dominación política, menciona un tipos de dominación que calza exactamente al modelo o actitudes que los líderes escolares suelen adoptar la “Carismática” un tipo de dominación más por simpatía o empatía con sus pares, lo chicos en el proceso del desarrollo protagónico asumen una posición mesiánica del asunto; explico cuando  elaboran sus propuestas ellos crean haber encontrado una solución en ellos mismos porque los que lo rodean así lo califican como el salvador.

En la conformación de las listas para las elecciones el grupo escoge al candidato de alcalde al que tiene más carisma como buen amigo, buen compañero, futbolista, cantor, etc. Porque manifiestan que los alumnos lo quieren (por su carisma) y van a votar por él, en el mismo proceso electoral en muchos casos se decide la elección por el carisma que tiene el líder o candidato a la alcaldía que por una propuesta en términos de Weber en una idea racional.

El desarrollo de las actividades de los Consejos Escolares en forma permanente y sostenido en muchos casos se debe al carisma del docente asesor o del alcalde escolar porque ellos ganan legitimidad no por una propuesta racional sino por tener una dominación carismática por tanto desarrollan actividades impactantes o solo uno que tenga eco sin recibir la opinión de los demás sino imponen utilizando su arraigo que tienen.


16 de julio de 2015

ALEGATO ¿Porque debemos evaluar a la izquierda?

Después de muchos años de haber militado en la izquierda en la región central quisiera señalar algunas razones de por qué la izquierda no pudo gobernar o tomar el poder en beneficio de los sectores populares en nuestro país, aquellas clases subalternas como las llama Gramsci.

El texto que nos presenta Rodrigo Sulluchuco, "Reflexiones sobre el pasado, presente y futuro de la izquierda peruana", nos ha devuelto los recuerdos, las añoranzas, las frustraciones, las claudicaciones, las esperanzas, los mitos de muchos jóvenes de la generación del 60, 70 y 80 del siglo pasado, que de una y otra forma militaban o simpatizaban con las ideas de la revolución, del socialismo y del comunismo.

Quisiera centrarme en las décadas de 70 y 80 para explicar las razones de por qué decíamos que éramos de izquierda. Primero, la revolución cubana de 1959 marco un hito importantes en los jóvenes porque muchos se organización en movimientos, frentes y partidos para hacer la revolución, y el método de su lucha fue la guerra de guerrillas. Después de esta experiencia aparece en la escena política la nueva izquierda conformada por los jóvenes del 70 que eran motivados por la revuelta estudiantil de mayo 68 de Francia, así como por la teología de la liberación y la educación popular consideraban de izquierda. Sin embargo, uno de los errores que resaltó en esta época fue las divisiones de dichas organizaciones por motivo de que todos tenias la verdad o eran los seguidores genuinos de los padres del socialismo. Por otra parte, importa decir también que el caudillismo de sus dirigentes tampoco permitió construir un solo movimiento o frente, menos podemos decir  un solo partido revolucionario.

En este sentido, el dogmatismo fue uno de los causantes del debacle de la izquierda, la mayoría de estos jóvenes conocían mas la vida y pasión de las experiencias revolucionarias de otros países que de nuestra propia realidad nacional, por tanto automáticamente querían desarrollar en nuestro país las estrategias o métodos que en otros países dieron resultados, de ahí que aparecen los llamados radicales y los reformistas. El primero de ellos era muy dogmatizado por las teorías marxistas y la forma como debe hacerse la revolución . El segundo de ellos mas bien pretendían adecuarse a la realidad de nuestro país, en muchos casos participan en las elecciones como una forma de tomar el poder a través del voto.

Muchos todavía seguimos creyendo en una sociedad justa, para lo cual debemos de cambiar no solo el discurso sino sobre todo entender los intereses que tiene la población, sobre todo los jóvenes; esto es, ya no importa la revolución. sino una buena vida de comodidades con justicia, como lo manifiesta nuestro amigo Abelardo Sanchez León mas conocido como Balo. Para él: <<En esta asociación izquierda/revolución, yo quisiera que ustedes, mas allá del poeta Hidalgo, que escribió un poema sobre la revolución, me digan, ¿Que mierda es la revolución? >>. Si entendemos la revolución como un cambio permanente, entonces muchos nos equivocamos en nuestra forma de proceder políticamente, porque no cambiamos nuestra forma de pensar y accionar, sino nos dogmatización en la teoría y practica del marxismo. Por lo tanto, no desarrollamos nuestras propias teorías y nuestros propios causes de cambiar nuestro país.  

Después, de leer el trabajo de Rodrigo Sulluchuco me deja una deuda pendiente, pues el objetivo que se plantea nuestro amigo es cumplido en forma parcial porque no se recogen los testimonios de los jóvenes actores de la generación del sesenta, setenta y ochenta sobre sus experiencias, triunfos, frustraciones y proyectos de vida. El mismo enfatiza al respecto: <<este es un libro de búsquedas mas que de respuestas. Por ello, el lector el lector no debe esperar encontrar en este trabajo verdades ultimas ni análisis sociológico detallado. Lo que mas bien encontrara son textos mitad testimoniales, mitad reflexivos que pretende dar curso a una vieja inquietud>>. Esta ultima inquietud es lo faltante en su mirada sobre la izquierda.

No obstante, reconocemos a Rodrigo Sulluchuco la capacidad que tuvo de poder hacer una suerte de mapa del proceso de desarrollo de la izquierda peruana desde los años 60 hasta la actualidad. Invitamos a los estudiantes, profesionales y publico en general leer el presente trabajo, para situarnos en las épocas en que la izquierda tuvo aciertos y desaciertos. Su crisis actualmente se debe a estos procesos.

31 de mayo de 2015

WILLKA NINA O FUEGO SAGRADO

Después, de terminar de leer el cuento de Amiel Cayo, me quede muy contento, en primer lugar porque no conocía una descripción del propio danzante de la danza de tijeras, en segundo lugar, la escritura muy amena que te lleva a leer de un solo tirón todo el cuento.

Antes de hacer una reseña al libro quisiera manifestar porque me interesó el cuento de Willka Nina, hace 30 años un grupo de estudiante universitarios nos reunimos y formamos una Institución llamado Centro de Capacitación J.M. Arguedianos y tiene como instintivo la silueta de un danzarín de tijeras, como lo manifiesta uno de sus integrantes “nos pusimos a buscar un logotipo que nos identificara, al principio fue complicado la tarea porque no encontramos algún detalle o frase , uno de ellos manifestó que podría ser el danzante de tijeras, otro integrante planteo el Athok (Zorro) y aprobamos el primero más por intuición que por conocimiento en otras palabras como dice el autor por expresión cultural de los pueblos del Perú profundo.



Uno de los ejes del cuento es el sincretismo cultural que expresa la danza de tijeras porque muchos tienen la idea de que los danzantes para practicar la danza deben hacer un pacto con el diablo, el autor en la pág. 20 nos dice “En viernes santo muere cristo, el dios cristiano y en ese momento sale el diablo a gobernar en la tierra, entonces el danzaq toma el poder del diablo para hacer fuerte…el danzaq tiene que hacer un pacto con el diablo si quiere ser mejor….Según la creencia de los danzaq, es en este momento en que el diablo gobierna en la tierra, entonces, ellos deben danzar para adquirir sus poderes.

Pero en otra parte del cuento pag.49 nos dice: No tengas miedo, en realidad está mal dicho eso de pacto con el diablo. Dicen que antes de que llegaran los españoles con sus costumbres, nuestros antepasados rendían culto a los dioses tutelares, como el Wamani, los apus y la pachamama, Entonces llegaron los curas españoles y pensaron que nuestros abuelos adoraban al diablo, prohibiéndoles los rituales a nuestros dioses, les obligaron a adorar al dios cristiano, a la cruz, a la virgen y demás santos. Pero nosotros nunca nos olvidamos de nuestros dioses y por eso, cuando veneramos a la cruz, estamos ofrendando al Apu o la chacana, cuando veneramos a la virgen , estamos venerando a la pachamama, cuando bailamos para un santo patrón, estamos bailando para Illapa o algún cerro tutelar. Por eso, el pacto con el diablo es un pacto con el Wamani, el Apu y la pachamama.

Como podemos ver la danza de tijeras nos representa como los habitantes del Perú profundo han sabido mantener sus ritos religiosos y culturales utilizando patrones culturales occidentales.

Podemos decir que también esta relación muy compleja entre lo andino y occidental también se dan en la vestimenta del danzante de tijeras, porque todos su vestimenta y los instrumentos (Tijeras) son españoles, en cambio su ritual y su baile son andinos, por ello creemos que somos de esta  relación entre lo andino y lo occidental como una forma de vida dinámica y cambiante.

Para terminar quisiera invitar a los participantes de este evento a leer el cuento Willka Nina de nuestro amigo Amiel Cayo.     

20 de abril de 2015

REFORMA POLÍTICA EN EL PERÚ - EL VOTO FACULTATIVO DE LOS ADOLESCENTES

En muchos países de América Latina ya se está implementando el voto facultativo de los adolescentes  comenzó Brasil en 1998 seguidamente Cuba, Nicaragua, Ecuador, Paraguay y acaba de aprobar el gobierno de Argentina donde los adolescentes de 16 y 17 años puedan ejercer su voto en la escena política. No solamente en nuestro continente se está poniendo en la agenda política el voto facultativo sino también  en Irán, Chipre, Austria, e Indonesia.
En nuestro país, la coyuntura política es favorable para abrir un debate nacional sobre el voto facultativo para los adolescentes, porque en el congreso de la republica  las diversas bancadas del congreso han iniciado una reforma al sistema político, como la no reelección de las autoridades para los gobiernos regionales y locales, entre otros.
Es importante en esta reforma política, las diversas bancadas deben poner en su agenda el voto facultativo de los adolescentes, es importante comenzar un debate nacional sobre la importancia del voto facultativos de los adolescentes donde puedan participar las diversas organizaciones sociales, partidos políticos, y principalmente las organizaciones de jóvenes y adolescentes como es el caso de los Municipios Escolares.  
La propuesta del voto facultativo debe estar ligada a la implementación de una educación ciudadana en otras palabras a una formación de cultura política que debe ser implementado en las Instituciones educativas públicas y privadas.
Nuestra pregunta es: ¿Los políticos reconocen a las organizaciones de niños y adolescentes que participan en los espacios públicos de los gobiernos locales y regionales?
Nuestra respuesta es parcial por las siguientes razones: La primera los gobiernos locales en algunas regiones están haciendo participar a los municipios escolares como actores del presupuesto participativo o como miembro de los comités de vigilancia de los presupuestos participativos, en los Consejos Consultivos (CCONNA). Segundo el Ministerio de Educación ha normado que todos los centros educativos de los niveles de primaria y secundaria deben contar con sus municipios escolares para lo cual la ONPE programa  las elecciones escolares en el mes de noviembre de cada año.
Por otra parte existe otra mirada sobre la participación de los niños y adolescentes. Primero, el gobierno central y los congresistas no quieren reconocer a las organizaciones de los niños y adolescentes porque para ellos dichas organizaciones no les dan crédito político, pero el trasfondo es otro el de no reconocer que los niños y adolescentes como ciudadanos. Segundo, muchos políticos ven que los adolescentes van hacer manipulados por los partidos políticos porque los adolescentes no saben de política, esta afirmación es muy ambigua porque todavía existe en nuestro país la manipulación en todo los niveles y no solamente sería con los adolescentes sino también se da con los adultos pero este es otro tema para reflexionar.


El momento político que está viviendo nuestro país, es importante poner en agenda  el voto facultativo de los adolescentes de 16 y 17 años, como nos señala Pedro Francke “Darle el voto desde los 16 años reconocería este hecho fundamental: la democracia peruana requiere de sangre nueva y a quienes la tienen debemos abrirle las puertas e incentivarlos a que tomen el futuro en sus manos”.
Nuestra posición institucional es dar el voto facultativo a los adolescentes por los siguientes argumentos, la primera desde ya dos décadas los niños y adolescentes viene ejerciendo su derecho ciudadano de elegir y ser elegido, este ejercicio lo vienen haciendo en las elecciones de sus municipios escolares, donde ellos mismos proponer su plan de gobierno dentro de su centro educativo.
Segundo, los adolescentes ya vienen participando en los espacios públicos de los gobiernos locales y regionales proponiendo y decidiendo como los presupuestos participativos en  la actualidad vienen participando en los concejos consultivos de niños, niñas y adolescentes (CCONNA) de los municipios distritales y provinciales, para la elaboración sus propuestas municipales en el tema de infancia.
Tercero, los municipios escolares están proponiendo incluir la educación ciudadana o cultura política en la curricular regional educativa, en forma progresiva desde el nivel inicial, primaria y secundaria donde se ejerza el derecho de elegir y ser elegido como un elemento importante de su participación política en los espacios escolar y comunal.

Para concluir podemos manifestar que ya es momento que se debe pedir la opinión y participación de los niños y adolescentes en los diversos espacios públicos de nuestra sociedad peruana.

30 de marzo de 2015

Las bibliotecas no son para intelectuales

por Víctor Vich en Opinión ~ Domingo, 15 Marzo 2015 - 10:30am



Mientras en otros países son puntos de encuentro para jóvenes y adultos, en el Perú se destruyen valiosas iniciativas culturales por razones políticas. El crítico literario Víctor Vich pone el dedo en una llaga que nos afecta a todos.
¿Cómo definen “lo público” los neoliberales peruanos? ¿Creen en su importancia? ¿Le dan algún valor? ¿Consideran que su promoción le corresponde exclusivamente al Estado? Desde hace más de veinte años, puede observarse en el Perú una insistente voluntad por destruir toda idea relacionada con este concepto y por degradar todas las prácticas asociadas con él. De hecho, la vida se ha vuelto una pura competencia y a nadie le importa “lo público”: nadie lo siente como propio y nadie reconoce su importancia.
Estas preguntas surgieron al observar el sistema de bibliotecas distritales que existe en los Estados Unidos, donde he pasado los últimos siete meses y donde todavía debo pasar algunos más. Sin duda alguna, este es el país del capitalismo por excelencia, el que más ha promovido la cultura del individuo replegado sobre sí mismo. Sin embargo, por aquí lo público existe y es muy valorado por la gente. De más está decir que me encuentro muy lejos de producir una apología de los Estados Unidos (donde la vida cada vez es más difícil y un poco triste), pero lo cierto es que por aquí quedan y se defienden algunos espacios que muestran que otra forma de vivir es posible. Las bibliotecas distritales son un notable ejemplo de ello.
Tampoco es esta una reflexión interesadamente intelectual. No estoy hablando de bibliotecas para universitarios o investigadores académicos. Me estoy refiriendo a lugares que están inscritos en las necesidades comunes. Pensemos, por ejemplo, en lo siguiente. ¿Dónde hacen sus deberes escolares los niños que viven en los alrededores de “La Parada” y del cerro San Cosme? ¿Dónde las hacen quienes viven en las afueras de Trujillo o en el distrito de Talavera, cerca de Andahuaylas? ¿Son sus casas lugares adecuados para estudiar un rato? ¿Con qué espacios y ambientes cuentan los niños y los jóvenes luego del horario escolar? ¿El problema de la educación se limita exclusivamente a la problemática “interna” de la escuela?
En los Estados Unidos, las bibliotecas públicas se han vuelto dinámicos centros culturales que ofrecen muchos servicios a la población. Yo, en todo este tiempo, he visitado muchas de ellas y la impresión ha sido siempre la misma: son muy activas, cumplen muchas funciones y la gente las siente como propias. Los ciudadanos las aprovechan y las cuidan mucho porque comprueban que ahí se enriquecen mucho como personas.
Describamos un día cualquiera: por las mañanas, la población suele ser de jóvenes y de jubilados que pasan el tiempo buscando información diversa. En esas horas, el ambiente suele ser tranquilo y amable. Para acceder, a uno nunca le piden carnet, ni absurdas fotocopias del último recibo de luz. Todas ellas cuentan con Internet gratis, como debe de ser. Es cierto que los Estados Unidos se han vuelto un país increíblemente burocratizado, pero hasta el momento las bibliotecas se salvan de ese cáncer que ya tomó a todas sus universidades y del cual he sido testigo (y hasta víctima) en algunos casos. En la biblioteca pública uno entra, es siempre saludado con amabilidad y puede sentarse con gusto a trabajar.
Sin embargo, la intensidad de la vida en la biblioteca ocurre por la tarde. A partir de las tres, se llena de niños y de jóvenes que acuden a ella para hacer sus deberes escolares. Las mesas se abarrotan de gente y uno puede observarlos trabajando solos o discutiendo proyectos grupales. Ahí, en la biblioteca, muchos profesores brindan asesorías y repasan las tareas de los días anteriores o refuerzan lo que haya que reforzar. Durante esas horas, la biblioteca se vuelve un lugar con mucha bulla pero ese es el signo de su efectividad y de su mayor importancia.
Por si fuera poco, los fines de semana no paran y, es más, sus actividades se multiplican. Se ofrecen talleres de lectura para niños, recitales de cuenta-cuentos, conciertos de música diversa y hasta clubes para armar “Lego”. La biblioteca se convierte así en un espacio donde los vecinos comienzan a conocerse y se construyen amistades. Por las tardes, suelen haber ciclos de buen cine y, a veces, se programa alguna conferencia o algún recital literario. Cuando no estoy dictando clases, suelo ir a estas bibliotecas y, ahora que escribo, recuerdo con cariño la de Cambridge en Boston y la del condado de Millbrae al sur de San Francisco. Todos los días, al retirarme de esta última, presenciaba otro escenario importante: la puerta de entrada se volvía un lugar de intensas reuniones donde algunos jóvenes montaban sus skates, practicaban piruetas, conversaban de una u otra cosa y planeaban -seguro- algún tipo de trasgresión juvenil. No hay, en las puertas de estas bibliotecas, guachimanes o serenos que prohíban realizar tales actividades. Ahí, en sus afueras, he visto a muchos adolescentes jugar, formar grupos, enamorarse y divertirse durante las tardes.
Digamos entonces (casi teóricamente), que estas bibliotecas se han vuelto espacios donde ocurren cosas que se sitúan más allá del mercado y de sus mandatos autoritarios. De hecho, hay ciudades en América Latina que se transformaron a sí mismas construyendo bibliotecas públicas. Medellín es el ejemplo más conocido, pero en la Argentina estas experiencias son muy intensas y han sido de larga data. En los setentas y en los ochentas, muchas bibliotecas populares trabajaron intensamente por todo el Perú (en Cajamarca se construyeron experiencias valiosísimas) y, hace poco, en SERPAR, retomamos mucho de ese modelo en los llamados centros CREA que, hoy, el alcalde Castañeda está destruyendo impunemente -impunemente- sin que los medios de comunicación le den un importante titular a fin de remarcar el escándalo. Lo que está sucediendo bajo la nueva gestión de Castañeda es realmente indignante y vergonzoso. ¿Cómo es posible que un nuevo alcalde pueda haberse propuesto destruir absolutamente todo lo que hizo la gestión anterior para no dejar rastro de ella? ¿Existe algún tipo de institucionalidad mínima en nuestro país? ¿Existen mecanismos políticos que lo impidan?
Lo que está sucediendo bajo la nueva gestión de Castañeda es realmente indignante y vergonzoso. ¿Cómo es posible que un nuevo alcalde pueda haberse propuesto destruir absolutamente todo lo que hizo la gestión anterior para no dejar rastro de ella?
Por su parte, Humala anda perdido en este y en casi todos los temas de gobierno y sigue pensando que invertir en educación implica invertir solo en la escuela. Lo cierto es que a las autoridades políticas peruanas les salen ronchas cuando escuchan la frase “políticas culturales”, porque no saben de qué se trata o porque, si algo saben, piensan que se trata de una inversión poco práctica según los tristísimos conteos a los que la tecnocracia neoliberal nos ha acostumbrado en los últimos años. Todavía la mayoría de autoridades piensa que las políticas culturales tienen como objetivo organizar “espectáculos de entretenimiento”, y Nadine y Ollanta están convencidos que ellas solo sirven para pasar un domingo en la tarde con sus hijos en el Gran Teatro Nacional.
Construir bibliotecas públicas integradas en los barrios es una necesidad urgente en el país. La idea de la biblioteca como un lugar destinado a los intelectuales no es importante ahora y es bueno que así sea. Por el contrario, la biblioteca distrital como lugar de apoyo a la escuela es urgente. Por supuesto, construirlas es una responsabilidad del Estado, pero también debería de serlo de la empresa privada, que haría bien en dejar de acumular tanto dinero y comenzar a proponer y construir espacios públicos para las ciudades. De hecho, en los Estados Unidos, los millonarios capitalistas son los grandes benefactores de muchas de las grandes obras públicas que se realizan por todos lados. Recordemos que en el Perú fue el hacendado Víctor Larco Herrera el que donó a la ciudad de Lima nada menos que la construcción de la Plaza Dos de Mayo. Lamentablemente, ese tipo de prácticas parecen muy lejos de ocurrir hoy: ni los políticos, ni los empresarios –nadie– tienen algún interés por “lo público” y, si lo tienen, suelen presentarlo como una simple “dádiva” y no como una intervención verdadera en lo que debería de ser un proyecto colectivo de sociedad.  

En todo caso, habría que subrayar que a los propios políticos y empresarios peruanos les haría muy bien sentarse a leer un rato en una biblioteca distrital. De alguna manera, son víctimas de este sistema que ellos mismos han creado y que difunden con mucha arrogancia. Es triste, pero muchos de ellos ya ni siquiera pueden distinguir el valor de una buena obra de arte y por eso se asustan con una espléndida escultura de Tola en el malecón de Miraflores o se quejan de unos notables gallinazos colocados cerca de “sus” playas. 

30 de noviembre de 2014

La cultura: un patrimonio difícil de colonizar

Durante el XXXVII Congreso de Americanistas realizado en la ciudad de La Plata, en septiembre del presente año, se organizó una reunión de mesa redonda para tratar acerca de la Antropología de Urgencia. Diez profesores de diferentes países, todos americanos, fueron elegidos para estudiar el tema delante de un público numeroso de especialistas en todos los campos de las ciencias sociales.
Se denominó Antropología de Urgencia al estudio que debía hacerse de los grupos étnicos que, a causa de la penetración de la cultura llamada occidental, están sometidos a un proceso de cambio tan violento que existe el riesgo de que desaparezcan. Se especificó que este tipo de riesgo afectaba especialmente a pueblos rezagados en su evolución como, por ejemplo, las tribus amazónicas, constituidas por grupos humanos pequeños y dispersos. Se consideró urgente que la etnología dejara una imagen lo más completa posible de estos pueblos, del conjunto de sus creaciones, de sus normas de vida, de su concepción del mundo, etc., a fin de que quedara este testimonio para la ciencia y para las artes en el inmenso fichero de la variedad de la cultura humana.
Algunos antropólogos señalaron con objetividad que la desaparición de estos grupos era inevitable por cuanto los individuos de la civilización occidental, organizados en empresas de omnímodo poder, estaban aniquilando físicamente a estos pueblos, despojándolos de sus tierras, lanzándolos a lo desconocido, o asimilándolos, luego de convertirlos en simples instrumentos fenecibles.
El antropólogo mexicano Cámara Barbachano manifestó que la antropología de urgencia debía extenderse también a culturas menos vulnerables a estos riesgos extremos. Que en México, lo indígena y lo indio era y seguiría siendo uno de los fundamentos, y el más importante, de la nacionalidad mexicana. Por mi parte, decidí exponer que los pueblos quechua y aymara habían ingresado a un período de cambios intensos y rápidos, especialmente en Perú y Bolivia. Tales cambios toman direcciones todavía confusas. Las generaciones jóvenes, relativamente más libres que las generaciones pasadas, en contacto más activo con las ciudades, con medios de subsistencia más diversificados, aunque no mucho mejores, y bajo la presión social que considera al campesino quechua o aymara como algo inferior y menospreciable, han adoptado una conducta inestable: dinamismo, agresividad, simulación de pasividad y un no bien esclarecido tipo de aparente y contradictorio menosprecio por sus viejas tradiciones. Manifesté que los estudios etnológicos, por estas razones, eran de gran urgencia en ambos países, especialmente en el Perú, porque estaban siendo olvidados muy antiguos patrones de conducta, de formas de expresión artística, de técnicas agrícolas, de sabiduría en todos los campos de la actividad humana.
Hice resaltar el hecho de cómo, en los casos del Perú y Bolivia, la llamada antropología de urgencia no podía tener un objetivo limitado al registro. Se trata de pueblos con varias decenas de siglos de ejercicio de la inteligencia y de la habitabilidad física ilimitada del ser humano, que en los casi cinco siglos de dominación política y económica no habían sido culturalmente avasallados; ninguno de los métodos empleados para reducirlos a la condición de simples instrumentos tuvo éxito y se mantuvieron, durante el coloniaje más riguroso, como un pueblo creador. Que, si se examinaba cuidadosamente la historia de los pueblos andinos, podía acaso comprobarse como, hasta hoy, el pueblo autóctono mantuvo su actividad creadora; transformó casi todos los materiales o normas que, por codicia o por razón de método de dominio, se había tratado de imponerles y los que tomó voluntariamente, por conveniencia propia, en tanto que las clases o castas dominantes se habían comportado como sectores predominantemente imitadores de las metrópolis colonizadoras.
Siguiendo el pensamiento de un antropólogo norteamericano allí presente, en la Mesa, sostuvo que el estudio de estos pueblos debía hacerse con la posibilidad de que, en el caudal de sus creaciones de toda especie y de todos los tiempos, la cultura occidental podría encontrar en América fuentes de inspiración para orientarse ella misma, especialmente en sus versiones o estilos nacionales.
Como resultado de la intervención de Cámara Barbachano y de la mía surgió, entonces, una inesperada polémica con otro profesor norteamericano.
Objetó el “nacionalismo” de Cámara Barbachano y mi “indigenismo”. Afirmó que el “indigenismo” no trataba sino de tomar ventajas para los indios y consideró al nacionalismo mexicano como algo excesivo. Pero no fueron éstos los únicos argumentos que desencadenaron la polémica, sino la enérgica seguridad con que este profesor expresó su convicción de cómo la cultura “occidental” se impondría con todos sus caracteres “feos” y “crueles”. Nuestra cultura es “fea” –dijo, empleando su castellano defectuoso pero muy lúcidamente expresivo-, nuestra cultura es cruel, pero ella avanza sin que nadie pueda contenerla. Los nacionalismos serán poca resistencia; el indigenismo es sólo una forma política de sacar ventajas para los indios… Usted (se dirigió a mí) pertenece a nuestra cultura “fea”…. Le respondí inmediatamente que “no pertenecía por entero a esa cultura, pues era un bilingüe quechua”.
No dejó de causar cierta tensión la forma algo inusitadamente enfática con que este distinguido antropólogo sostuvo una tesis que daba tácitamente por excluidas las posibilidades de que las culturas indígenas del Perú, México o Bolivia influyeran sobre la llamada “occidental” criolla, como habían influido evidentemente, a lo largo de la historia.
En mi réplica, hice constar que me había sentado a la mesa con la decisión y el estado de ánimo característicos de quien, habiendo egresado de alguna universidad, ha de considerar con otros especialistas un tema controvertible; es decir, descarnado de toda contingencia subjetiva. El caso del cambio de la cultura quechua era evidentemente tan urgente como el de una tribu amazónica, pero sus proyecciones dentro de la sociedad nacional del Perú o Bolivia no podían dejar de ser mucho más importantes. Y esta afirmación la hacía no como “indigenista” sino como un estudioso de las ciencias sociales. Puse a la consideración de los colegas que una cultura superviviente a pesar de los varios siglos de vasallaje absoluto de sus portadores bien podía ofrecer valores y elementos que siguieran influyendo y acaso convendría que persistieran, por lo mismo que la cultura de los grupos dominantes tenía, sin duda, rasgos y características “feas” y “crueles”. Y de eso trataremos en este brevísimo trabajo con el que he de acompañar a Fernando de Szysszlo y Francisco Miró Quesada en el presente folleto, dedicado a exponer algunas notas sobre la cultura latinoamericana y su destino.
Creo no hacer una afirmación subversiva, ni mucho menos nueva u original, cuando sostengo que Latinoamérica está siendo disputada por las grandes potencias mundialmente dominantes y que pertenecemos, en la distribución más o menos estable y más o menos concertada que de los países de oriente y occidente se ha efectuado, a la esfera de predominio de los Estados Unidos y de Europa occidental. Asimismo, no es nada nuevo afirmar –lo hacen todos los días en centenares de publicaciones intelectuales de las más diversas tendencias- que las grandes empresas o consorcios occidentales dan un trato muy desigual a los países latinoamericanos, conducta “normal” en las relaciones entre vecinos pobres y ricos. Desearía a este respecto citar una anécdota.
Un auki (sacerdote) de la comunidad de Puquio (Ayacucho) nos explicaba que el campesino recibía muchos bienes del dios Wamani (montaña); que sin la protección del Wamani, el comunero de Puquio caería en el desamparo. Le pregunté, entonces, cómo era posible que si el Wamani era tan bondadoso, exigiera a los comuneros le entregaran ofrendas cruentas todos los años. El auki meditó un instante y me contestó: “Todos los poderosos son bravos y caprichosos, así como es bravo y caprichoso el hombre rico, el que tiene mucho dinero. Y ellos, los poderosos, han establecido de qué modo se puede ganar su voluntad”.
En el caso de Latinoamérica se trata de demostrar la imposibilidad de que, en la actualidad, poderes foráneos, cualquiera sea su origen, logren el avasallamiento cultural de sus principales núcleos indígenas a pesar de la dominación política y económica.
A los colonizadores españoles les convenía que las culturas autóctonas se mantuvieran aisladas y en condiciones de “inferioridad”. Este hecho constituía una ventaja para la colonización. Se ha podido demostrar cómo, aun en el campo de la religión, la Colonia aceptó las prácticas de las religiones antiguas siempre que presentaran una especie de máscara o un simple signo que la hiciera “aparecer” como destinadas a algún personaje del santoral católico. Actualmente, en Guatemala, los sacerdotes “ofician” dentro de los mismos templos católicos; en el caso citado de los aukis de la comunidad de Puquio, estos sacerdotes, que sacrifican llamas y ovejas durante el culto al dios Wamani, llevan por insignia una cruz adornada de flores de kantuta.
Pero la actual realidad de los países latinoamericanos es inversa. Y no somos nosotros quienes lo decimos por primera vez. Es un hecho “natural”, como habría afirmado incluso el auki de Puquio, en el trato entre vecinos y aun hermanos de poderío muy diferente. Las potencias que dominan económica y políticamente a los países débiles intentan consolidar tal dominio mediante la aplicación de un proceso de colonización cultural. Por medio del cine, de la televisión, de la radiodifusión, de millones de publicaciones, se trata de condicionar la mentalidad del pueblo latinoamericano. Esta gran empresa tiene auxiliares influyentes y poderosos entre los socios latinoamericanos de los grandes consorcios, porque tales socios están ya, no diremos “colonizados”, sino identificados con los intereses y, por tanto, con el tipo de vida, con las preferencias y conceptos respecto del bien y del mal, de lo bello y de lo feo, de lo conveniente o inconveniente. Constituyen una extensión de los núcleos que tratan de “colonizar” a los países sobre los cuales ejercen un casi pleno dominio económico y político.
Los escritores y artistas latinoamericanos más representativos han seguido, en cambio, un destino inverso: de la imitación más o menos inspirada de los modelos occidentales han llegado a la creación original mediante la asimilación de las grandes ideas, de las no definibles expresiones, de los métodos del arte occidental. Por eso no puede sorprendernos que el creador auténtico latinoamericano en todos los campos resulte, en última instancia, un nacionalista por el simple hecho de ser original y auténtico, tal los casos de Juan Rulfo y Mario Vargas Llosa o de Rufino Tamayo o Wilfredo Lam.
Los países latinoamericanos sustentados por una tradición indígena milenaria, como México, Perú, Bolivia o Guatemala y Ecuador, han logrado nutrir a sus creadores con el fondo total de esta tradición que no es sólo india sino que contiene una confluencia originalísima de elementos prehispánicos y occidentales. Quienes han realizado la hazaña de hacer obras que son ahora parte del patrimonio universal del arte humano, como Vallejo u Orozco, trabajaron con el total de estos materiales, viviéndolos y manejándolos con sabiduría e inspiración máximas. En países como Argentina, Chile o Brasil, el escritor y el artista han alcanzado el nivel de los autores occidentales y contemporáneos. Ya no son “colonizables”.
¿A quiénes se dirige, entonces, la empresa “colonizadora”? A la gran masa. Se trata de hacer impermeable a la gran masa para la comunicación con los creadores de su propio país y, al mismo tiempo, con los de todos los países del mundo. En este sentido la empresa es de tipo universal. Por consecuencia de este proceso se considera que habrá de desarraigarse de la vinculación secular con sus propias tradiciones nacionales, con su arte popular, con su arte típico o criollo; convertirlo de ese modo en un ente influenciable, de tal modo estandarizado que sus reacciones puedan ser previsibles y precalculadas. Como toda empresa antihumana, no tiene ésta las garantías del éxito y mucho menos en países como el Perú, donde los propios instrumentos que fortalecen la dominación económica y política determinan inevitablemente la apertura de nuevos canales para la difusión más vasta de las expresiones de la cultura tradicional y de su influencia nacionalizante.
Sin embargo, los gerentes de las gigantescas empresas de difusión de material destinado a la estandarización de la mentalidad de las masas no están desanimados. Han ganado clientela en las ciudades. Estas urbes repentinas, como Lima, son por eso, campos de lucha intensa. Se “modernizan” y deben “modernizarse” a toda marcha, por la misma razón de que en veinte años multiplican su población con aluviones humanos de origen campesino, que, asentados en la ciudad padecen de desconcierto y están semidesgarrados aunque pujantes y agresivos. Y, ya hemos citado a Lima, que es un museo completo del trance en que se encuentra el hombre que debe saltar uno o dos siglos de evolución en una o dos décadas, podemos afirmar que la masa algo desconcertada al tiempo de ingresar en la urbe, encuentra pronto su lugar en ella, su punto de apoyo para asentarse en la ciudad y modificarla. Encuentra tal punto de apoyo en sus propias tradiciones antiguas, organizándose conforme a ellas y dándoles nuevas formas y funciones; manteniendo una corriente viva, bilateral, entre la urbe y las viejas comunidades rurales de las cuales emigraron. La antigua danza, la antigua fiesta, los antiguos símbolos se renuevan en la urbe latinoamericana, negándose a sí mismos primero y transformándose luego.
Sobre este sector convulsionado lanzan sus reflectores y sus instrumentos altamente especializados los colonizadores ultramodernos. Pero las culturas lenta y fatigosamente creadas por el hombre en su triunfal lucha contra los elementos y la muerte no son fácilmente avasallables. Los más recientes censos parecen demostrar que, por ejemplo, en el Perú, la lengua quechua, en lugar de extinguirse, se fortalece, gana prestigio; y ya es evidente para todos que la música andina, predominantemente indígena, alcanza un grado de difusión inversa a la prevista hace unos cuarenta años, cuando constituía una vergüenza y una aventura interpretarla públicamente en la capital; que el vals criollo ha conquistado todos los círculos sociales, habiendo sido, en el mismo periodo vergonzante de la música andina, patrimonio de los barrios marginales de Lima; que la música y danzas costeñas de origen negro siguen el mismo curso de afirmación e influencia masivas.
Los instrumentos más eficaces por medio de los cuales se intenta condicionar la mentalidad de las masas y desarraigarlas de su tradición singularizante, nacionalista (la radio, la TV, etc.), se convierten en vehículos poderosos de transmisión y de contagio, de afirmación de lo típico, de lo incolonizable. El creador tradicional y el creador que domina los medios de expresión “occidentales” mantienen, así, un vínculo profundo no avasallable para bien del destino de sus propias naciones y de las mismas naciones donde se han organizado los grandes consorcios, muchos de los cuales parecen haber olvidado que el hombre tiene de veras alma y ella muy raras veces es negociable.
Lima, noviembre de 1966.

*Notas sobre la cultura latinoamericana y su destino, con Miró Quesada, Francisco; y, Szyszlo, Fernando, Lima Industrial Gráfica, 1966. En pp. 549-555, ¡Kachkaniraqmi! ¡Sigo siendo!, Arguedas, Carmen Pinilla Cisneros, Lima, 2004, Fondo Editorial del Congreso.

31 de octubre de 2014

LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES Y LA TEORIA DEL CAMBIO

Desde hace mucho tiempo están trabajando en nuestro país, la cooperación técnica en este caso Save The Children  y las Ongs peruana en el tema de los niños, niñas y adolescentes  con la finalidad de buscar que dichos niños sean reconocidos por la sociedad civil como sujetos de derecho.
Nuestros amigo de Save The Children viene proponiendo la teoría del cambio como una forma de método o metodología que se debe implementar en los proyecto de promoción con los niños que permita tener un impacto de dichos proyectos como ellos dicen “Estos métodos de trabajo (teoría del cambio) no son nuevos para nuestra organización; la diferencia es que ahora nos hemos comprometido a conjugar todos estos elementos en cada programa en los que nos embarcamos. Pensamos que esta tarea nos ayudará a obtener muchos más logros en favor de los niños, niñas aprovechando nuestros recursos de una manera más eficaz y sostenible. Sin este enfoque integral, no lograremos inspirar los avances globales  que queremos ver en beneficio de los niños y niñas”.
Para lo cual proponen que esta teoría del cambio está basado en cuatro elementos que son: Ser innovadores, Lograr resultado a escala, Ser la Voz, Establecer Alianzas teniendo estos elementos en los proyectos de promoción se va tener un impacto en favor de la infancia.
a.- Ser Innovadores.- Probar nuevas intervenciones en los programas, o aplicar nuevas formas de intervención que puedan lograr mejores resultados. Buscar soluciones que puedan tener el potencial de ser replicadas por SC y sus socias y poder ser incluidos en los procesos de la sociedad. Investigar y documentar los resultados de las innovaciones, usando métodos de monitoreo, evaluación y aprendizaje, para construir una base de pruebas sólidas para las lecciones aprendidas, buenas prácticas y en particular lo que enlaza directamente con la adaptación de metodologías para mejorar la ejecución de los programas.
b.- Lograr resultados a escala.- Promover que las intervenciones puedan realizarse y con impacto positivo en los niños, implementados por SC o por otras organizaciones. Dialogar tanto con las organizaciones regionales y nacionales para apoyarles a incorporar las innovaciones en su sistema de implementación. Crear oportunidades de incrementar los recursos, contactos adicionales y la mejora de los mecanismos de ejecución de los programas, para ampliar los programas actuales, las áreas geográficas y también el acceso a nuevas oportunidades para la promoción y la movilización de recursos.
c.- Ser la Voz.- Identificar las organizaciones con influencia para mejorar los intereses de la vida de los niños y podrían mejorarse y que abogan para los intereses de los niños. Crear más espacios para una participación y apertura permanente para niños y jóvenes en el proceso de desarrollo y en su propia abogacía para sus derechos.
Analizar las leyes, políticas y programas de los gobiernos (a diferentes niveles) que afectan en la vida de los niños y analizar las posibilidades de que pueden estar ajustados para mayor beneficio a los niños. Llevar a cabo acciones para fomentar la mejora de la legislación de políticas y programas.
d.- Establecer alianzas.- Colaborar con los niños y niñas, organizaciones civiles, comunidades, gobierno y el sector privado para compartir conocimientos, ejercer influencia y desarrollar capacidades para garantizar el respeto de los derechos de los niños. Desarrollar la capacidad de nuestros socios (gobierno, sociedad civil, sector privado, etc.) para usar loa resultados de nuestro trabajo para compartir las metodologías, influir en los otros, desarrollar incidencia política y desarrollar capacidades de manera más amplia.

Nos dicen que estos elementos se articulan simultáneamente en el proceso de planificación y ejecución de los programas y proyectos de infancia en otras palabras es sistémico.
En términos generales nos parece muy bueno esto permitirá medir el impacto que va teniendo los proyectos que vamos desarrollando con el apoyo tanto SC y de otras agencias, quisiéramos hacer algunos comentarios reflexivos ante la propuesta.
        -          Nuestra experiencia de trabajo de promoción con los niños en la región central podemos decir que falta un elemento para nosotros importante que es la organización, este elemento va permitir que el proyecto no solo tenga impacto sino sobre todo la sostenibilidad en el tiempo, como es el caso de los Municipios Escolares o los NATS, ellos son organizaciones que van estar permanentemente en la sociedad civil, los diversos proyectos y programas que se implementen debe pasar por la organización para que pueda ser sostenible de caso contrario los programas o proyectos pueden tener un impacto positivo pero en forma coyuntural, para nosotros la sostenibilidad de un proyecto pasa por dos elementos uno la organización y el otros la promulgación de una política pública por parte del estado.
        -          En cuanto al elemento Ser la voz, utilizando algunos enfoque de los estudios subalternos podemos decir que los niños, niñas y adolescentes no tienen voz, existen pero no opinan, por tanto las instituciones o los adultos deben hacer abogacía por los niños, nosotros creemos que los niños van teniendo voz y se van convirtiéndose en protagonistas de su vida, las instituciones y los adultos son acompañantes y que en forma conjunta deben abogar por los interés de los niños, niñas y adolescentes.
         -          En otro artículo estaremos explicando que nuestros proyectos vienen implementando desde hace mucho tiempo los elementos de la teoría del cambio.                            

30 de septiembre de 2014

EL TRABAJO SOCIAL EN SU LABERINTO

A Camilo Ernesto y su mirada picara.

Después de mucho tiempo de activismo tanto en el trabajo de promoción social y en las prácticas curriculares de la carrera, pensamos hacer un alto para poder reflexionar sobre nuestra carrera profesional. En el último numero de la revista Voces de Trabajo Social llamamos la atención sobre la redefinición de nuestra carrera y se planteaba cambiar el nombre de nuestra carrera por la Políticas Sociales porque el contenido de la malla curricular esta basado en cursos teóricos y metodológicos mayoritariamente de Políticas Sociales, Políticas Publicas, etc.

En esta oportunidad quisiéramos remarcar ya no solo en los nombres y contenidos de los cursos sino sobre todo en  la desarticulación que tiene el profesional de Trabajo Social  en su ejercicio profesional del contexto donde se mueve o desconoce la dinámica social que va cambiando por no contar con elementos teóricos que permiten dar cuenta de los espacios donde se ubica nuestra carrera.

1.- SOLO CON LOS INSTRUMENTOS NO SE CAMBIA LA REALIDAD.-

En una reunión de profesionales de las ciencias sociales se intentaba cuestionar que no solo  los cursos de aplicabilidad de las políticas sociales serviría para el cambio de actitud de las personas en otras palabras para el cambio de mentalidad de la población, sino se debe dar importancia a los cursos teóricos de la ciencias sociales, de las políticas sociales, temas actuales que permitirían comprender el contexto social, político, cultural y económico de la nación, región, localidad, etc.            

En estos últimos años los cambios que se han desarrollado no solo en Trabajo Social sino en las Ciencias Sociales han sido radicales en términos metodológicos  porque se han desechado las Utopías y las teorías totalizadoras (por ejemplo el marxismo) de las curriculas de estudios y se ha dado preferencia a los instrumentos (árboles de problemas, marco lógicos, silabus por competencias, gestión social, marketing social, eficiencia, eficacia, etc., etc.) pensando que los cambios de actitud de los pobladores de lo asistencial a lo promocional esta basado en la ejecución de instrumentos sociales.

Por tanto los estudiantes y profesionales van formándose en personas ejecutoras (instrumentalistas) de políticas sociales, sin tener en cuenta el contexto social  donde se encuentra la institución donde trabaja, muchos de nosotros más nos interesa como debemos aplicar el instrumento, evaluar la aplicabilidad del instrumento, seguir los pasos que tiene que cumplir el instrumento, etc. Esto no solo se da en los cursos de políticas sociales sino también en el campo de la investigación  porque más nos interesa la matriz de consistencia que los resultados obtenidos de la investigación, en muchos casos no  dan  importancia al marco teórico, estado de la cuestión del tema que esta investigando.

Creemos que las instituciones del Estado, las Empresas, las Organizaciones de Base   han cambiado sus formas de trabajo para hacerlo exitoso la mayoría han desarrollado su Planificación Estratégica, sobre ello vienen desarrollando sus proyectos sociales o proyectos de inversión, hasta ahí todo es correcto. Los profesionales y los trabajadores de una Institución en muchos casos son capacitados o han participado en la elaboración del Plan Estratégico, toman mecánicamente el instrumento y quieren desarrollar tanto en su oficina de trabajo o en el área de trabajo su propio planificación estratégica por tanto se construyen un sin numero de visiones, misiones, objetivos estratégicos, valores compartidos y de esta forma se pierden las propuestas coherentes tanto teóricas y practicas.

Para muestra un botón a la camisa, en la Universidad Nacional del Centro del Perú, podemos encontrar un sin numero de Visiones y Misiones primero de la Institución, seguido de sus Facultades, Direcciones Universitarias, etc. Etc. Nuestras preguntas son: ¿La Institución debe contar solo con una Planificación Estratégica?, ¿La Institución debe tener solo una Visión y Misión?, ¿Quiénes debe trabajar para el cumplimiento de la Visión y Objetivos Estratégicos todos o solo las autoridades?, estos y muchas preguntas están sin respuesta debido ha la utilización en forma mecánica el instrumento con la idea si no elaboramos nuestra planificación estratégica nuestro trabajo va ser deficiente por lo tanto  todos los que asumen un cargo comienzan de cero y todo lo que se hizo no tienen nada de bueno.

Este ejemplo nos pude llamar la atención en nuestro trabajo como docentes, profesionales, alumnos y pobladores porque estamos perdiendo de vista en primer lugar nuestro referente en otras palabras no se tiene una Utopía  basado en la calidad humana  nos estamos convirtiendo en mero activistas u operadores de los instrumentos  en forma mecánica. Segundo lugar vamos desechando los aparatos teóricos de Trabajo Social y de las Ciencias Sociales por lo que nuestra intervención es pragmática. No estamos en contra de los nuevos paradigmas instrumentales sino al contrario debemos utilizarlo en forma conjunta con la otra parte teórica y saber conjugar los dos en la búsqueda del cambio de actitud de las personas.

En nuestra carrera nosotros entendemos como prácticas pre-profesionales y profesionales como un proceso dinámico de socializar y poner en acción todos los cursos aprendido tanto los teóricos y los metodológicos para poder contrastar la valía o lo pertinente en el ejercicio profesional  de lo cual permitirá ratificar, adecuar, redefinir conceptos y procedimientos según el contexto laboral.

En estos últimos años podemos ver el sistema de prácticas de Trabajo Social esta estructurado en forma instrumental  en otras palabras según el proceso de la Gestión Social: Investigación Operativa, Diagnostico, Planificación Estratégica, Proyectos Sociales, Monitoreo y Evaluación  sin tener en cuenta el proceso de reflexión teórica y en muchos casos nos interesa que aprenda el proceso y no la reflexión.

El proceso de evaluación a nuestro entender todavía parcial del sistema de prácticas que desarrollaron los docentes de la Facultad  en estos últimos días se pudo constatar que la totalidad de los niveles de prácticas no esta incluido en el Silabus como una Unidad o línea trasversal la reflexión teórica que puede permitir al alumno tener una visión completa de la realidad donde esta desarrollando su práctica.
  
Esto nos conlleva a desarrollar  una reflexión en cuanto a la evaluación de los alumnos en nuestro silabus de competencia esta señalado, la evaluación de los alumnos se debe tener en cuenta tres procesos: Cognitivo, Procedimental, Actitudinal si esto es así nuestra pregunta es ¿como medimos el conocimiento? si todo el proceso de las practicas profesionales  es instrumental, nuestra respuesta es obvia se esta dando peso en la evaluación el procedimental en otras palabras el proceso instrumental no se quiere decir que esta mal sino que es incompleto la evaluación si falta uno de los procesos ya que lo actitudinal se pude comprobar en todo el desarrollo de la práctica y en la interrelación con su población beneficiaria.  
 
Estos nos permite plantear una propuesta de reestructurar el sistema de prácticas para ello lo primero debemos cambiar ser nuestras estructuras mentales y nuestros hábitos de lectura tanto docentes y alumnos dando prioridad a la reflexión teórica en forma equitativa  al proceso instrumental, Segundo que el proceso de prácticas debe ser por sectores de intervención profesional donde el alumno debe ejercitar todo lo aprendido en las aulas universitarias  en su interrelación con las instituciones o personas.

Podemos llegar a la conclusión la compleja interacción de las personas del uno al otro no pude ser visto solo con un  lente sino con los dos porque lo instrumental debe estar acompañado de la reflexión teórica  en otras palabras no solo con lo instrumental podemos cambia las actitudes de la personas en su vida cotidiana.

2.- LA REFLEXIÓN TEORICA UN VACIO EN NUESTRA FORMACIÓN PROFESIONAL.-

En una de las clases que tuvimos con alumnos de Trabajo Social pudimos percibir que la reflexión teórica no era de importancia según ellos manifestaron para los docentes mas le interesa el proceso de aplicación, pero esto no es solo en los alumnos sino también en los docentes en el año 2003 se aplico una encuesta las preguntan centrales eran ¿Que libro estaba leyendo?, ¿Con qué teoría desarrollaba su curso?, pudimos encontrar como respuesta un porcentaje considerado había leído el libro “Quien se llevo mi queso”, otros “Planificación Estratégica y  su aplicabilidad” , la segunda  respuesta señalo la mayoría  como es operativo no necesito ninguna teoría para el dictado de sus cursos. Solo con estas dos respuesta podemos conjeturar que tanto alumnos y docentes no están dando importancia no solo a los cursos teóricos sino sobre todo el habito de lectura esta siendo muy débil sabiendo que es muy importante en nuestro quehacer profesional tanto la lectura como la reflexión de caso contrario nos convertimos en mero activistas u operadores de políticas sociales o políticas institucionales sin tener una visión de conjunto.     

Pero no solo es en los cursos teóricos sino en las investigaciones  podemos observar en las sustentaciones de tesis para los jurados más les interesa la matriz de consistencia si han tenido lógica o no en otras palabras la metodología muy pocos o escasos preguntan sobre los resultados casi nadie sobre el marco teórico que ha servido en le proceso de investigación.

Con estos hechos podemos conjeturar la formación profesional de los Trabajadores Social se ha ocultado o minimizado los cursos teóricos anteponiendo mayoritariamente los cursos prácticos  nosotros nos preguntamos cuando dejaremos de ser una disciplina joven de las ciencias sociales siempre estaremos en proceso de ser ciencia o solo somos una carrera instrumental de las políticas sociales si es así no debemos tener vergüenza sino al contrario valorar nuestra profesión.

Los cambios dinámicos que van  desarrollando en la aldea global ha descolocado a las carreras de las ciencias sociales debido ha su apego a los viejos paradigmas que no responden a los nuevos contextos es urgente una redefinición de las ciencias sociales y principalmente del Trabajo Social que permite construir nuevos referentes teóricos  sobre todo latinoamericanos, los nuevos conceptos teóricos que conocemos están basados en contexto de sociedades virtuales, sociedades pos-modernas que muchos de ellos no se adecua a nuestras realidades por lo que debemos construir conceptos teóricos propios.

En el caso del Trabajo Social  después de los esfuerzos de algunos intelectuales brasileños, argentinos, chilenos y colombianos en la década del sesenta y setenta que presentaron algunas teorías sobre la carrera:  Trabajo Social de Caso, Trabajo Social de Grupo, Trabajo Social de Comunidad, Campos de Intervención del Trabajo Social, Bienestar Social, entre otros. Los profesionales que seguimos no hemos construido ni propuestos conceptos teórico, solo nos hemos dedicado a cuestionar dichos conceptos señalando tradicionales u obsoletos, se ha estado utilizando otros conceptos de las ciencias sociales o de otras ciencias y  adecuándolos a la coyuntura del contexto y últimamente apertrechándonos en los procesos instrumentales.

Bien interesantes es seguir el proceso que tuvo la revista Acción Crítica una de las pocas revistas teóricas del Trabajo Social Latinoamericano los 13 primeros números están basado en los concepto teóricos ya señalados, del 14 al 35 la revista da un giro a los movimientos sociales como espacio de intervención del Trabajo Social donde articula con temas de interés como Salud, Educación, Educación Popular, Mujeres, Niños, en otras palabras centrándose en las políticas sociales o políticas publicas y sus actores en los últimos números 36 al 39 se centra en este nuevo instrumento que removió el letargo teórico a los trabajadores sociales la gerencia social como nuevo paradigma no solo del Trabajo Social sino de las Ciencias Sociales y el 40 van planteando nuevos escenarios para el Trabajo Social en este milenio.

Como podemos observar desde hace mucho tiempo se ha dejado de reflexionar sobre la teoría del Trabajo Social  por lo que los docentes y profesionales no tienen aparatos teóricos que permite abrir el debate sobre la importancia que tiene el Trabajo Social o el Futuro que tiene la carrera,  nuestra persistencia en abrir la discusión planteada anteriormente Trabajo Social o Políticas Sociales es el debate que no se debe esperar sino vamos ha quedar fuera de la historia.

Quisiéramos terminar esta primera reflexión sobre el laberinto del Trabajo Social señalando la importancia que tiene la otra cara de la moneda la teoría por lo que proponemos en primer lugar motivar a los alumnos y docentes a la reflexión teórica, segundo alentar a construir aparatos teóricos sobre Trabajo Social  y sobre todo los alumnos deben desarrollar investigaciones sobre Trabajo Social  no contamos con datos empíricos solo se tiene conjeturas teóricas basados en ensayos o artículos y finalmente construir una revista teóricas de la carrera como un espacios de reflexión, debate e intercambio de experiencias.